El Caffé Florian fue fundado en 1720 e inaugurado con el nombre de “Alla Venezia Trionfante”. Enseguida, este elegante edificio se distinguió por sus productos exclusivos y por sus clientes: aquí se reunían nobles, políticos, intelectuales y don juanes, protagonistas de su tiempo, como Carlo Goldoni, Giacomo Casanova o, más recientemente, Gabriele d’Annunzio. Hoy, el Caffé Florian conserva el encanto de los tiempos vividos. Con sus arquitectura, fruto de restauraciones y modificaciones, las salas decoradas en distintos estilos (las más famosas son la Sala del Senado, la Sala China, la Sala Oriental y la Sala de los Hombre ilustres) y sus interior del siglo XIX, el local es un importante centro cultural donde se organizan exposiciones, encuentros, instalaciones (aquí, a finales del siglo XIX, se optó por crear lo que se convertiría después en la Bienale de Venecia). Sigue siendo un lugar ideal para los turistas que quieren simplemente saborear un café expresso sentados en la plaza: en el corazón del Venecia, a dos pasos del Canal Grande.