En los JJOO 1924 de París, el equipo argentino integrado por Arturo Kenny, Juan Nelson, Enrique Padilla y Juan Miles gana la medalla de oro, es decir que el polo trajo la primera medalla olímpica y además dorada, a la Argentina. En Berlín 1936 se consagraron como una potencia nuevamente, ganando su segunda medalla de oro.
En aquella oportunidad Luis Duggan, Roberto Cavanagh, Andrés Gazzotti, y Manuel Andrada derrotaron nada menos que a Inglaterra por un espectacular 11 a 0. Además de las medallas trajeron un retoño del roble Olímpico, destinado a celebrar al ganador y convocar a nuevas competencias. El roble fue plantado detrás del arco sur del Campo Argentino de Polo y una placa recuerda el hecho.