No hay duda de que nuestros teléfonos se convirtieron en una extensión de nosotros mismos. Nos entretienen, nos conectan, nos mantienen informados y nos permiten explorar nuestras pasiones, rememorar nuestros mejores momentos y comunicar nuestros más profundos pensamientos a todo el mundo. Nos encantan nuestros smartphones, pero… ¿qué ocurre si nuestra relación con nuestros teléfonos móviles afecta nuestras relaciones personales? ¿Qué pasa cuando dedicamos más tiempo a nuestro smartphone que a nuestra familia y amigos? ¿Y cómo podemos saber en qué momento cruzamos la línea que convierte el uso del teléfono móvil en una conducta inapropiada?

“Como creadores del primer teléfono móvil de la historia, nos sentimos responsables de analizar el impacto de esta tecnología de rápida evolución y el deseo de tenerla, sin que se convierta en el centro de nuestras vidas. Por eso creamos Phone life balance: Un término que resume nuestra visión sobre la relación entre el uso del smartphone y la vida personal”, mencionó Valeria Fernández, gerente de Marketing de Motorola Argentina.