El caballo de polo argentino continúa despertando un interés creciente en el mundo, y esta semana la AACCP recibió a una delegación china especialmente interesada en conocer de cerca el modelo nacional de cría y producción. El recorrido abarcó toda la cadena: desde los programas de selección genética y las líneas maternas, hasta el entrenamiento, el manejo diario y la filosofía de trabajo que distingue al caballo argentino.
El encargado de recibirlos fue el vicepresidente de la AACCP, Santiago Ballester, quien explicó en detalle las características de la raza, los criterios de selección y el trabajo técnico que sostiene la excelencia del caballo de polo argentino. Su presentación permitió contextualizar la evolución del polo horse local y el rol clave de la asociación en su desarrollo.
La visita tuvo además un valor simbólico especial. Años atrás, durante la visita oficial de Xi Jinping a la Argentina, se le obsequió la yegua de polo Oro Cristal, nacida en San Luis en el establecimiento Indio Muerto. Ese gesto abrió una puerta de interés que hoy se traduce en un acercamiento directo para comprender el origen y el proceso detrás de estos caballos excepcionales.
Durante la jornada se compartieron métodos, experiencias y el compromiso con el bienestar equino, un pilar fundamental del sistema argentino. La delegación pudo ver de primera mano el trabajo humano, la dedicación y la tradición que sostienen a una industria admirada globalmente.
El polo argentino no solo exporta deporte: exporta conocimiento, genética y una cultura de excelencia que sigue trascendiendo fronteras. Cada visita internacional reafirma el liderazgo del país en la producción de caballos de polo y el valor de un saber hacer que se transmite de generación en generación.


