Polito Pieres sorprendió en la última práctica al salir a la cancha con la mítica número 10. No se trató de cualquier camiseta: eligió una réplica del modelo que Diego Maradona inmortalizó en México ‘86, una de las casacas más emblemáticas en la historia del deporte argentino.
El gesto no pasó desapercibido. Para Polito, llevar la 10 es un homenaje a un símbolo eterno, una forma de conectar el presente del polo con la leyenda del fútbol que marcó a generaciones. La camiseta, asociada al talento, la magia y la rebeldía de Maradona, sumó un toque emocional y nostálgico a la jornada.

Más allá de la práctica, la imagen recorrió el mundo del polo y del deporte, recordando que ciertos números trascienden disciplinas y épocas.
La 10 no es solo un dorsal: es un legado. Y Polito, por un día, decidió llevarlo en el pecho.



