El mundo del polo se prepara para recibir una propuesta que busca poner en valor el trabajo silencioso pero determinante de los artesanos del caballo: la prueba DOMAR. Impulsada por el criador, domador y jugador Carlos Rodríguez, esta iniciativa surge como un espacio de encuentro pensado para visibilizar la destreza de los domadores y exhibir el potencial genético de los criadores de la disciplina.
El evento se llevará a cabo los días viernes 26 y sábado 27 de marzo, en un predio especialmente acondicionado para albergar la exigencia de la competencia y brindar comodidad a los asistentes.
Un puente entre el criador y el campo de juego
La premisa del proyecto parte de un principio fundamental dentro de la cría ecuestre: “Sin un buen domador no existiría un gran caballo”. Si bien la genética sienta las bases para el rendimiento futuro, es durante la etapa de amanse y primera enseñanza donde el equino desarrolla la boca, los giros, la serenidad y la docilidad necesarias para responder en la alta competencia.
DOMAR busca cubrir esa brecha, creando una plataforma donde la dedicación de los domadores no quede reservada al trabajo diario en el campo, sino que se transforme en un espectáculo técnico evaluable ante la vista de toda la comunidad del polo.
Dinámica de la competencia y participantes
La prueba está concebida para integrar a toda la cadena productiva del caballo de polo:
- Categorías abiertas: Podrán participar ejemplares de polo tanto inscriptos como no inscriptos, ampliando la convocatoria a criadores de diversa escala.
- Evaluación técnica: A lo largo de las dos jornadas, los participantes deberán exponer el nivel de adiestramiento, la respuesta a las ayudas, la mansedumbre y la aptitud física de sus caballos en distintas rutinas de pista.
- Formato de dos días: El cronograma distribuido entre el viernes y el sábado permitirá evaluar minuciosamente el trabajo de cada binomio, garantizando un marco justo de calificación.
Una pasión hecha proyecto
Carlos Rodríguez, impulsor del evento, comenzó su camino en el polo en 2006 como jugador amateur. Su búsqueda por entender en profundidad la formación del ejemplar lo llevó a incursionar en la cría y a capacitarse en diversas técnicas de doma. A partir del éxito en concursos de la Exposición Rural y de la oportunidad de ampliar las instalaciones de su centro de trabajo, nació la idea de dar vida a DOMAR.
El evento cuenta con una convocatoria abierta a criadores, domadores, jugadores y familias del ambiente hípico, reafirmando que el polo se construye desde las bases con trabajo, pasión y oficio.


