El crecimiento del polo en la región caribeña atraviesa un momento de consolidación y expansión. Para conocer a fondo esta evolución, conversamos con Jaime García, quien detalla el panorama actual de la disciplina en la República Dominicana, un país que combina una infraestructura en pleno auge, una competitividad afianzada en el nivel amateur y profesional, y una estrategia clara de cara al futuro de la mano de ADOPOLO.

Competitividad y una infraestructura en expansión
Al evaluar el nivel de juego actual, García destaca la solidez que presenta el país dentro del circuito regional.
“Para la región somos bastante competitivos con muy buena calidad de jugadores dentro de un hándicap bajo, hablando solo de aficionados. En cuanto a los profesionales, tenemos 3 o 4 muchachos que tienen un nivel bastante bueno”, señala.
Este desarrollo deportivo se sustenta sobre una sólida base de infraestructura. Lejos de ser un deporte limitado, la República Dominicana cuenta actualmente con 15 canchas distribuidas entre clubes y complejos privados, con el horizonte cercano de sumar dos más en un desarrollo en curso.
El mapa del polo dominicano se concentra en polos clave:
- Zona histórica: El club de Sierra Prieta, uno de los más antiguos del país y cuna de destacados jugadores, petiseros y profesionales.
- El Este turístico: El complejo Casa de Campo y las canchas privadas ubicadas en Benerito —como Hacienda Rivera y El Pitirie—, además de los desarrollos en Punta Cana y Cap Cana.
- Zona Norte: El establecimiento Rancho La Americana.
Pese a esta robusta capacidad instalada, el surgimiento de nuevas promesas se mantiene como un desafío prioritario. Iniciativas como la desarrollada por el Punta Cana Polo Club apuntan a estructurar programas formativos, una tarea que la nueva directiva de ADOPOLO ha tomado como eje central.Campaña de comunicación y acercamiento institucional
Para superar el reto de sumar adeptos, la gestión renovada de ADOPOLO apostará por una estrategia de difusión integral.
A través de los medios de comunicación tradicional y las plataformas digitales, el organismo impulsará una campaña destinada tanto a las nuevas generaciones como a los referentes históricos del deporte. El objetivo principal es claro: abrir las puertas de las canchas ubicadas en todo el territorio nacional y reactivar el sentido de comunidad en torno al polo.Hermandad internacional y horizontes competitivos
El desarrollo del polo dominicano no se entiende de forma aislada, sino en consonancia con la región. Actualmente, el país mantiene lazos de estrecha colaboración y camaradería con polistas de naciones vecinas, con especial énfasis en Colombia y México.
El plan a corto y mediano plazo contempla consolidar estos vínculos mediante encuentros y torneos internacionales. Una vez logrado el objetivo interno de aglutinar y fortalecer a toda la comunidad polista local, la meta institucional apunta alto: gestionar nuevamente la realización de una ronda clasificatoria oficial de la Federación Internacional de Polo (FIP), situando al país firmemente en el mapa del alto rendimiento internacional.


